Hay personas que tienen la constante necesidad de estar o sentir la compañía de otra persona para poder sentirse bien consigo mismos, lo que normalmente buscan en relaciones de pareja.

Sin embargo, en la mayoría de los casos no son conscientes de que esta “necesidad”, no es algo positivo para ellos y convierten las relaciones de pareja que tienen en relaciones de necesidad y no de amor, ya que necesitan a la otra persona para obtener su bienestar, lo cual se considera dependencia emocional.

Esto sucede generalmente ya que no han aprendido previamente a sentirse bien por sí mismos, necesitando siempre de otra persona para satisfacer sus propias necesidades. Este aprendizaje normalmente proviene de la infancia, donde quizá una ausencia de los padres o falta de suficiente atención ha generado una falta de seguridad en sí mismas, que quizá les llevan a necesitar de otras personas para sentirse aprobados o valorados, anteponiendo las necesidades de la otra persona a las propias con el objetivo de mantenerla a su lado.

Generalmente ante este tipo de situaciones la persona dependiente muestra comportamientos de sumisión y un gran miedo al abandono, lo que puede manifestarse mediante conductas como celos y posesividad (por el miedo de perder a la pareja y por tanto enfrentarse a la vida sin ella).

Además, debido al miedo al abandono y la incapacidad de saber continuar su vida sin esa persona, en ocasiones mantienen relaciones que al contrario de beneficiarles, les aportan cosas negativas como discursiones constantes, ansiedad en la relación incluso violencia física o verbal.

Debido a todo esto y en muchas ocasiones, se producen a su vez una serie de consecuencias que la persona sufre mientras se encuentra en esta relación, como el aislamiento social al centrar toda la atención en la otra persona, baja autoestima debido a la incapacidad de valorarse positivamente por sí mismo y un gran miedo a la soledad.

Pero esto no tiene por qué ser siempre así.

Igual que hemos aprendido una serie de creencias y formas de actuar, es posible aprender otras nuevas y entender que las anteriores nos han servido durante un periodo de tiempo, pero no son las más adaptativas.

Entender lo que significa una relación de pareja saludable y aprender de un periodo sin pareja que puede aportarnos un gran aprendizaje y autoconocimiento, pueden ayudarnos a superar este tipo de situaciones y perder el miedo a la soledad. Mejorar nuestro autocuidado nos ayudara a su vez a que mejore nuestra autoestima y así vernos capaces y autosuficientes.

Es posible aprender a satisfacer las propias necesidades sin depender de otra persona para ello, ya que hasta que no seamos capaces de hacerlo por nosotros mismos, no será posible tener una relación verdaderamente sana.

 

No existen parejas felices si no personas felices que hacen pareja.

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